El baccarat es uno de los juegos de casino más antiguos y refinados, caracterizado por su simplicidad mecánica y profundidad estratégica. El juego se juega con seis a ocho mazos de cartas estándar, donde los jugadores pueden apostar sobre la mano del "Jugador", la mano del "Banquero" o un empate.
En el baccarat, el objetivo es obtener una mano cuyo valor total se acerque lo más posible a nueve. Las cartas numéricas (2-9) tienen su valor nominal, mientras que el 10, jota, reina y rey valen cero. Los ases valen uno. Cuando el total de dos cartas excede nueve, se resta diez del resultado.
Las reglas de extracción de cartas están predeterminadas y no requieren decisiones del jugador. Si el Jugador tiene 6-7, se detiene. Con 0-5, debe pedir carta. El Banquero sigue reglas más complejas que dependen de su mano inicial y de la tercera carta del Jugador.